¿Te produce estrés la idea de acercarte a los 40, los 50, o los que te toquen?  En principio es muy posible que respondas que no. Sin embargo, tu cuerpo puede estar reaccionando con estrés si tienes determinados pensamientos sobre lo que supone cumplir determinada edad.

estrés cumplir años

¿Estrés por cumplir años?

Lo primero que me gustaría remarcar es que el estrés es un proceso interno, y del que muchas veces no eres consciente. Es la respuesta que tu organismo tiene ante todo aquello que produce un cambio en tu vida. Por tanto, el estrés no es el trabajo, ni tu jefe, ni tu agenda. Eso son los factores que ocasionan el estrés. Algunos factores serán externos, como los mencionados, pero hay otros muchos desencadenantes de estrés que son internos: ocasionados por tu mentalidad, por tu forma de pensar, de sentir y de interpretar lo que pasa en tu día a día.

El hecho de cumplir años supone para nuestra mente un cambio. Todos los días nos hacemos un poco más mayores, pero el día del cumpleaños tiene mucha más importancia a nivel emocional. Y si el número de años que cumplimos es una cifra considerada importante, como los 40 o los 50, el cambio lo consideramos más relevante. De ahí que se convierta en un factor desencadenante de estrés.

Si la preocupación por cumplir años está asociada a pensamientos negativos, el estrés en tu interior está asegurado. No será justo el día de cumplir los años, ni quizá cuando cumples 40 o 50. Hay gente que sufre esta crisis de estrés de los 40 a los 37, 39 o 42. Todo depende de cuándo se producen en tu mente los pensamientos negativos asociados a cumplir esa edad.

¿Qué pensamientos negativos pueden provocar ese estrés?

Esto va a depender de las creencias que tengas sobre este tema. Esas creencias te van a hacer que desarrolles determinadas emociones. Puede ser tristeza, frustración, rabia, miedo… También puede ser que tengas creencias positivas sobre el hecho de cumplir años, y por tanto tus emociones serán positivas. Sin embargo, es posible que esa positividad sea tu tendencia general a la hora de cumplir años, pero en edades “clave”, la cosa cambie.

Algunos de los pensamientos que podemos generar son:

  • A esta edad ya debería estar más despreocupado del tema económico.
  • La vida que tengo no es la que había imaginado.
  • Cada vez voy a tener más dolores; mi salud cada vez irá a peor.
  • Ya debería tener menos inseguridades y más autoestima.
  • Mi cabeza debería estar más asentada. No debería mantener inquietudes que son más de adolescente que de esta edad.
  • A partir de esas edades, la vida va a ser mucho más aburrida.
  • Tengo amigos y amigas que, con menos edad, ya están mucho más asentados que yo.
  • ¿Cómo puedo tener pensamientos de cambiar de trabajo, de vida, a esta edad?
  • Pensaba que con estos años no tendría que preocuparme por mi estabilidad en el trabajo.
  • Todos los que vengan a tu mente

¿Qué se puede hacer para evitar que ese estrés se convierta en crisis?

Por lo que he ido viendo a medida que me acercaba a los 40, nadie quiere vivir la crisis de los 40, pero pocos se libran. La mía fue precoz: a los 36 ya comenzaron a aparecer pensamientos recurrentes relacionados con la edad. Parecía que entre los 35 y los 40 tocaba hacer algo parecido a una evaluación de “mitad de curso”

Lo que quiero compartir contigo son las dos cosas que a mí me funcionaron.

En primer lugar, te invito a hacerte consciente del origen de esos pensamientos. Al principio no les haces caso, te parecen incluso normales. El problema es que cada vez se hacen más insistentes. Esto hace que te vayan arrastrando a estados emocionales negativos. Comienzas a sentirte preocupado, triste, inquieto, inseguro…

Llega un momento en el que necesitas dedicar un tiempo a analizarte, que no es más que un proceso de autoconocimiento: indagar de dónde te vienen esos pensamientos, por qué piensas así, por qué te comparas con otras personas, por qué habías imaginado una vida muy diferente a la que actualmente tienes, en qué consideras que has fracasado…

En segundo lugar, es necesario pasar a la acción. Comenzar a hacer algo diferente a lo que venías haciendo. Te demostrarás a ti mismo que no eres un tren que hace siempre el mismo trayecto, cumpliendo un año detrás de otro. Si hay pensamientos negativos, sensación de fracaso o falta de motivación, te indica que necesitas hacer algo que desvíe la ruta que estás llevando. No necesariamente tienen que ser grandes cambios.

Pequeñas nuevas decisiones tienen un gran poder. Te aportarán nuevos pensamientos sobre ti, nuevas sensaciones, y te harán ver que puedes hacer algo por decidir la vida que quieres tener. Lo que en un principio puede suponer un pequeño cambio, a la larga te puede llevar a una situación muy diferente a la que te encuentras.


Esta es mi reflexión al cumplir mis 40 años. Es un mínimo resumen de lo que ha sido mi experiencia en esto de cumplir años en mi década de los 30. Lo hago desde la felicidad por los aprendizajes realizados hasta ahora. Y también desde la vulnerabilidad con la que me entrego a seguir aprendiendo en esta nueva década que comienzo. Gracias por compartir conmigo este momento en un día importante para mí. Y si te animas a compartir alguna reflexión en los comentarios de abajo, será un bonito regalo. ¡Gracias! 

Un abrazo!