¿Te has planteado alguna vez si en tu relación hay amor verdadero? ¿Te lamentas de no pasar el día de San Valentín locamente enamorada? De niños vimos muchos ejemplos en películas, dibujos… que nos mostraban lo maravilloso que es sentirse enamorado y tener una relación de 10. Pero, ¿cómo saber si las relaciones que tienes en tu vida favorecen que sientas la emoción amor? ¿Qué puedes hacer tú? 

amor

El amor se siente en el cuerpo. Es una emoción y como tal, tiene sus implicaciones físicas, a nivel hormonal, bioquímico… 

No hace falta tener una pareja para que esta emoción aparezca de repente en nuestro cuerpo. 

En tu vida vas creando diferentes círculos de pertenencia. Son círculos con un determinado nivel de intimidad, entrega y dedicación. En el círculo más cercano a ti estaría tu pareja, si la tienes, o tus hijos, padres, amigo íntimo… Cada uno prioriza su tiempo y la entrega de su intimidad de una forma. También puedes tener un círculo de pertenencia con tu gato, tu perro, una asociación… 

¿Qué necesitas para sentir amor?

Entonces, ¿qué necesita tu cerebro para impulsarte a sentir amor?

Lo que necesita es sentir que estás en un espacio seguro. Esto quiere decir que ese círculo de pertenencia con tu pareja, por ejemplo, es un entorno en el que hagas lo que hagas, te muestres como te muestres, no se te va a juzgar, no se te va a criticar ni corres ningún peligro

También necesita sentir que tu mente está relajada, sin buscar ningún juicio, ninguna corrección hacia la otra persona, ninguna necesidad de cambiar la forma de ser y actuar de esa persona o personas que están en tu círculo de pertenencia. Necesita sentir que tu único objetivo es disfrutar de lo que esa persona es, de su esencia y sus particularidades. Se trata, por tanto, de permitir, aceptar y comprender que la otra persona sea y se manifieste como realmente es. 

¿Te limitamos el amor?

Nuestro ego, nuestra personalidad basada en nuestras creencias y experiencias vividas, nos juega malas pasadas en esto de facilitarnos sentir amor.

Tendemos a creer que nuestra visión de lo que ocurre es la real, sin darnos cuenta que somos subjetivos. Tenemos nuestras propias vivencias, y por ello, nuestros filtros para protegernos y para actuar sintiéndonos seguros y a gusto con nuestros valores. Obviamente, las personas que tenemos en nuestros círculos han tenido infancias y experiencias diferentes y tienen sus propios filtros, 

Esas protecciones responden a nuestros más íntimos miedos, y  dificultan los dos aspectos necesarios para sentir amor.

Por un lado, para protegernos no nos mostramos tal cual somos. Inhibimos determinadas reacciones, comentarios, inquietudes… Cualquier cosas que nos haga sentirnos vulnerables tendemos a ocultarla, incluso en lo que nosotros hemos elegido como nuestros círculos de pertenencia. También ocultamos nuestras necesidades si pensamos que pueden hacer daño a la otra persona. Nos ponemos en la piel de la otra persona, y decidimos por ella, a la vez que limitamos nuestra identidad. Es, en realidad, un falso amor, ya que nos está privando de ser como realmente somos y priva a la otra persona de conocer y responder ante las necesidades de esa persona a la que ama. 

Por otro lado, el miedo a que la otra persona sea muy diferente a mi idea de pareja ideal, hace que tratemos de cambiarla, a veces inconscientemente. Queremos que deje de hacer ciertas cosas, o comience a hacer otras que para nosotros serían más razonables, más saludables o más románticas. La otra persona percibe esa presión, a través de comentarios, miradas, actos… y comienza también a protegerse. En este caso estamos dificultando también que esa persona sienta en su cuerpo la emoción amor.

Relación del amor con la salud

Los efectos que la emoción amor tiene en el organismo son todos positivos. Debido a varios procesos hormonales, que incluyen la liberación de endorfinas, dopamina, oxitocina, estrógenos y melatonina, se produce:

  • mejora del sistema inmunitario
  • disminución del riesgo de enfermedades cardio-vasculares
  • mejoría en el estado de la piel 
  • aumento de la auto-estima

Además, al disminuir los niveles de cortisol:

  • disminuye los niveles de estrés
  • disminuye la tensión arterial

¿Te queda alguna duda de que merece hacer el esfuerzo de cumplir esos dos requisitos para facilitarte sentir “amor” como emoción? Incluso en la distancia puedes sentirlo. Te comparto un vídeo con la experiencia que estoy teniendo en mi vida en estos momentos. 

Si te apetece compartir tu visión o experiencia en este tema, te animo a que lo compartas con nosotros. Es anónimo y todos crecemos con cada aportación. 

Muchas gracias por leerme. Te mando un abrazo,

Eduardo.