¿Sabías que hay personas que tienen su sistema nervioso más “sensible” a los estímulos externos que otras personas? ¿Y te suena eso de darle vueltas a la cabeza con los mismos temas una y otra vez? 

alta sensibilidad

 

1. La Alta Sensibilidad

Hay un rasgo de personalidad del que se está escribiendo mucho últimamente: la alta sensibilidad. Lo posee alrededor del 10%- 20% de la población, tanto hombres como mujeres.
Esta característica hace que esas personas tengan en común una serie de rasgos de su personalidad que, el resto de personas, no tienen. Esto no es ni bueno ni malo. Pero sí puede tener repercusiones. 

¿Conoces a personas que les molestan mucho los ambientes ruidosos? ¿O que empatizan mucho con los sentimientos de los demás?
Hay varios rasgos comunes en este tipo de personas. Algunos de esos rasgos son:

  • Son particularmente sensibles a los efectos de la cafeína
  • No les gustan las películas y series violentas.
  • Desde niños les reconocían como personas sensibles y tímidas
  • Sienten las emociones de los demás como si fueran suyas.
  • Son especialmente sensibles a los efectos de la cafeína.
  • Perciben y disfrutan con intensidad las buenas esencias, los sabores, los sonidos y las obras de arte.

Si te identificas con estos rasgos, quizás seas una Persona Altamente Sensible (PAS). Lo importante es que tengas claro que esto no es un diagnóstico. La Alta Sensibilidad no es algo malo: no es un handicap, ni un síntoma. Es algo que tú eres (no que tienes) y, por tanto, no es algo negativo.

 

2. ¿Por qué es importante saber si eres una persona PAS?

Mi respuesta es sencilla: porque te ayuda a conocerte y entenderte mejor. Cuanto más te conozcas, mejor sabrás por qué te pasa lo que te pasa, por qué sientes como sientes, y por qué sufres por las mismas cosas.

En muchas personas, el problema surge cuando esa alta sensibilidad nos limita para querernos y cuidarnos a nosotros mismos. Esa facilidad para empatizar con los demás nos ha hecho desarrollar una tendencia a sentirnos útiles cuidando y apoyando a los demás.

Esto es perfecto siempre y cuando hagamos lo mismo con nosotros mismos, cosa que no suele ocurrir. Generalmente gastamos nuestras energías en los demás, en no defraudarles, apoyarles y cuidarles. Y para nosotros nos queda poca energía.

Yo descubrí que era una persona altamente sensible hace casi dos años. Antes nunca había oído hablar de ello. Lo cierto es que me ayudó a entender ciertas cosas de mi personalidad, de mi infancia, y de muchas personas con las que me he ido rodeando a lo largo de mi vida.

La mayoría de las personas que llegan a pedirme ayuda tienen este rasgo de Alta Sensibilidad. Pero no acuden a mí por ello. Acuden porque han ido “sobreviviendo”, tratando ingeniárselas para no sufrir y no sentirse incomprendidas, débiles y vulnerables. 

Ese mismo proceso es el que yo sufrí. Puedes leer más aquí

3. Relación entre alta sensibilidad y  rumiación mental.

La rumiación es ese proceso mental de manejar repetidamente los mismos pensamientos sobre un problema que tenemos, sin llegar a encontrar una solución. Este proceso tiene muchas repercusiones, sobre todo si los pensamientos que manejamos son negativos y limitantes.

Las PAS, al percibir tantos estímulos, han aprendido a manejar mucha información en su mente. Además, durante las primeras décadas de vida, esa excesiva sensibilidad les hizo sentirse débiles, diferentes a los demás.

Por ello, tuvieron que aprender a protegerse. Unos lo hicieron con el hábito del perfeccionismo, otros con la complacencia a los demás… Y muchos de ellos aprendieron a convertirse en personas muy mentales y racionales, para esconder tanta sensibilidad.

Estos patrones de comportamiento sí pueden acarrearnos exceso de estrés interior en nuestro día a día. Ante las mismas situaciones, reaccionamos con más tensión y rumiación mental que otras personas.

¿Te ha pasado que, después de una discusión, te quedas dándole vueltas al mismo tema, mientras que la otra persona en seguida pasa página?

Ese “darle vueltas” al coco es la rumiación. Y es un hábito que ha adquirido tu mente. ¿Quizá por la alta sensibilidad de tu sistema nervioso?

Si te interesa conocer si cumples los criterios que se han establecido en la literatura, puedes realizar el test en esta página de la Asociación Española de Personas Altamente Sensibles. Este test fue realizado por la psicóloga Elaine Aron, precursora y descubridora de la Alta Sensibilidad.

Y si te interesa conocer más sobre cómo funciona tu mente, y cómo hacer para desarrollar una mentalidad que te permita amarte y disfrutar más de tu vida, te recomiendo mi libro Mente, ¡déjame vivir!

Si tienes cualquier duda o quieres compartir algo, estaré encantado de responderte en los comentarios de este post. 

Muchas gracias,

Eduardo.