¿Te cuesta dejar de darle vueltas a los temas que te preocupan? ¿Tu mente está muy activa y eso te agota física y mentalmente?

Si te cuesta relajarte, desconectar del trabajo, pasar página después de vivir situaciones desagradables, te viene muy bien conocer a tu mono loco.

CABEZA NO PARA

1. ¿Qué es el mono loco?

Como sabes, tu bienestar depende del equilibrio que haya en tu relación mente-cuerpo. Esto significa que lo que ocurre en tu mente tiene relación directa con tu bienestar físico.

Por eso, si duermes mal, sientes ansiedad, tienes contracturas o problemas digestivos, es muy importante que evalúes qué está ocurriendo en tu mente.

La mente maneja un montón de información, en forma de pensamientos, ideas, recuerdos… Pero hay veces que la mente entra en un estado de “hiperactividad”. Son esas épocas en las que piensas demasiado y mantienes las ideas en la cabeza durante mucho tiempo.

Es ahí cuando tu mente se ha convertido en un “mono loco”. ¿Por qué?

Porque se dedica a manejar los mismos pensamientos una y otra vez, sin encontrar solución.

Es como si estuviese enjaulado sin capacidad de adquirir nuevas ideas que le permitan encontrar la solución al problema que le preocupa.

Y esa es la cuestión. Que cuando llevas días, semanas, o incluso meses, con los mismos pensamientos negativos sobre el trabajo, la pareja, la insatisfacción vital… te cuenta salir de ahí porque tu mente no puede encontrar una solución que te convenga. 

Está utilizando una estrategia que no da resultado. Y el motivo está en tu mente subconsciente: no quiere que encuentres solución, porque la solución te acerca a algo que tu mente interpreta como peligroso. Y eso genera miedo.

Así que cuando estás en una época de mucho estrés, con demasiado run-run mental, está ocurriendo algo negativo en tu mente: ha entrado en estado de “mono loco”.

¿Imaginas lo perjudicial que puede ser un mono loco enjaulado en tu cabeza?

Todo este proceso se llama “rumiación mental” (imagina a una vaca rumiando la hierba que come: vueltas y vueltas, y no se cansa).

Cuando pasa de ser algo puntual a ser algo frecuente en tu vida, tiene importantes consecuencias.Si te identificas con esta situación, y quieres ponerle solución, te invito a conocer aquí el curso on-line que puedes realizar a tu ritmo con mi guía y acompañamiento.

 

2. ¿Cómo te perjudica la rumiación mental?

 

Las personas que somos muy mentales, racionales, y con tendencia a ser controladoras, tenemos bastante facilidad para entrar en épocas de mucha rumiación mental.

Las consecuencias son muchas y pueden ser muy negativas si se prolonga en el tiempo.

¿Te has fijado que cuando estás en estas épocas descansas peor y te sientes con menos energía?

El agotamiento mental va acompañado de un agotamiento físico. Además, disminuye tu capacidad de concentrarte y, también, de relajarte.

Esta hábito de tu mente ocasiona mucha indecisión y bloqueo, por lo que te hace aumentar la sensación de estar perdiendo el tiempo, al pasar los días y no saber salir de esa situación. Eso retroalimenta aún más tu estrés interior.

También genera somatizaciones:

  • mayor frecuencia de infecciones por disminución del sistema inmune,
  • dolor y contracturas musculares,
  • problemas digestivos y dermatológicos
  • insomnio…

A largo plazo se han descrito consecuencias importantes como el aislamiento social y la tendencia a trastornos en la alimentación. También se relaciona con mayor posibilidad de sufrir depresión y adquirir adicciones como el tabaquismo, alcoholismo…

Y algo muy importante: la rumiación mental evita que tomes decisiones y pases a la acción. Y esto es el mejor caldo de cultivo para disminuir tu autoestima y la confianza en ti mismo.

 

3. ¿Cómo puedes evitar tanto desgaste?

Evitar todo el sufrimiento que este “mono loco” ocasiona en nuestras vidas debería ser una de nuestras prioridades. El problema es que nadie nos ha enseñado cómo hacerlo.

Lo primero que necesitas es entender cómo está funcionando tu mente. Sólo así podrás saber en qué consiste este hábito de tu mente que es la rumiación mental. Desde ese conocimiento, te resultará más fácil sustituir ese hábito por otra forma de gestionar tus pensamientos.

Por eso, en la primera parte de mi primer libro, Mente, ¡déjame vivir! te cuento todo lo que necesitas para entender cómo funciona tu mente en relación con tu felicidad y tu bienestar. 

Lo segundo que necesitas es romper con el círculo vicioso que tu mente subconsciente ha creado. No te permite encontrar una solución a tu situación por miedo. Y ese miedo es el que activa tus propios auto-sabotajes. (De esto te hablaré en el próximo artículo).

Y así pasa el tiempo, y cada vez tus miedos subconscientes se han hecho más grandes. Y tú te sientes cada vez más incapaz de sentirte a gusto contigo mismo y con tu vida.

Y, por último, necesitas establecer un plan de acción. Sí, es algo que te va a costar algo de sacrificio.: implica salir de tu zona de confort. Pero el beneficio es grandísimo. Si quieres saber cómo hacerlo, te invito a que conozcas este curso online que puedes realizar a tu ritmo.

Estarás evitando todo ese sufrimiento que puede llegar a ocasionarte el mono loco, y estarás fortaleciendo esa autoestima que cada vez se iba debilitando más, con todas las consecuencias que eso conlleva a la hora de diseñar una vida que te guste recordar.

Me encantará responder a tus dudas y comentarios en el apartado de más abajo. Y si conoces a alguien muy mental, estoy seguro de que te agradecerá que le pases este artículo. Compartir es un gesto con el que todos ganamos.

Para terminar, aquí te dejo un vídeo en el que explico este tema. 

¡Muchas gracias!