¿Crees que, a estas alturas, ya poco puedes cambiar? ¿Sabes que te falta algo, pero no sabes plantearte opciones porque parece que ni te conoces? Ése era yo, hace no mucho tiempo. En este artículo te cuento lo que he conseguido este último año gracias a resolver aquello que me producía estrés mental.

tristeza y ansiedadA partir de los 35 años empecé a sentir que ya estaba todo decidido. Me sentía con poca capacidad de movimiento. Como persona muy mental que soy, utilizaba toda la información que tenía en mi mente, y utilizando una lógica simple llegaba a una conclusión que parecía obvia: “las decisiones importantes que tenías que tomar en tu vida ya están tomadas. Aparentemente deberías sentirte feliz; si no es así, es que no sabes lo que quieres. O no sabes apreciar lo que tienes, y nunca serás feliz”.

Con esas conclusiones, a parte de dormir mal y sentirme agotado, te puedes imaginar mis estados emocionales:

  • ansiedad hacia un futuro que no tenía buena pinta
  • tristeza por no haber sabido hacerlo mejor en el pasado
  • y rabia contenida contra el presente por sentirme víctima y sin capacidad de actuar.

Tras muchos aprendizajes a base de sesiones y cursos, conseguí ir deshaciéndome de esa mentalidad tóxica que me provocaba tanto estrés interior. Activé una mentalidad mucho más saludable, y el 2017 ha sido el año en el que he recogido los frutos de esa nueva mentalidad.

Después de probar muchas estrategias, te comparto las claves básicas para activar una mentalidad saludable que te permita vivir sin ese estrés mental que te bloquea y te hace sufrir. Son las claves que a mí me han llevado a tener un año inolvidable que jamás pensé que podría vivir.

 1ª. Aceptar el punto de partida. Debes reconocer que no estás bien, que no quieres conformarte, y que sólo depende de ti hacer algo diferente para obtener resultados diferentes.

2ª. Buscar nuevos referentes. Estamos muy influenciados por las cinco personas a las que más tiempo dedicamos. Actualmente, esas personas pueden ser personas que ni conoces, pero a las que sigues en las redes sociales, libros, artículos, vídeos… Elige bien quién crees que puede aportarte lo que necesitas para conseguir el cambio que deseas. Siempre habrá alguien que ha conseguido lo que tú quieres alcanzar. Elige bien, aprende de esa persona y modela sus estrategias.

3ª. Dejarte ayudar. Pedir ayuda es de las cosas más sanas y efectivas que hay. Tendrás que invertir tiempo y dinero, pero el objetivo merece la pena: sólo tienes esta vida para ser feliz a tu manera. Cuando no sabemos de algo, pasamos horas leyendo y pagamos para aprenderlo. Todo en la vida se puede aprender. Puedes ir más rápido o más lento, según tus recursos y tu compromiso. En la era que te ha tocado vivir tienes mucha información y muchos referentes a un solo click.

Si quieres conocer el programa con el que trabajo para ayudar a personas muy mentales que duermen mal y se sienten bloqueadas, haz click aquí 

 

RESUMEN DE MI 2017

Yo estuve años negándome a aceptar, inconscientemente, esas tres claves. Una vez que las puse en práctica, comenzaron a pasar cosas. Te resumo aquí los 5 eventos más importantes que he vivido este inolvidable 2017:

1. He dejado mi trabajo de funcionario

Llevaba años sabiendo que no era mi lugar en este momento. Sabía que quería descubrirme en otros ámbitos. Pero no me atrevía. Este año pude dar ese paso. He soltado mi necesidad exagerada de seguridad; esa que tanto me limitaba para muchas cosas.

Estoy aprendiendo a llevarme bien con la incertidumbre que supone emprender. He entendido que puedo ayudar a las personas sin necesidad de trabajar bajo una institución que me proteja. Y lo más importante para mí: estoy viviendo lo que ya sospechaba: que disfruto muchísimo y soy bueno ayudando a personas a realizar el proceso que yo he realizado para salir de aquella insatisfacción vital que robaba toda mi energía.

2. Me he ido a vivir a una isla del sudeste asiático 

mentalidad saludable

Un sueño que tenía desde hacía varios años. Envidiaba a otras personas que lo hacían, pero no me permitía acercar esa posibilidad para mí. ¿Cómo iba a dejar atrás mi vida en Madrid? Tantos años de trabajo, relaciones, mobiliario…  

Cumplir este sueño resultó ser una de las mejores experiencias de mi vida. He llorado, reído, meditado, fumado, enfermado y accidentado… He conocido a gente maravillosa que llevo en mi corazón, y he conocido a un Eduardo que ha resultado ser un tipo mucho más interesante y divertido de lo que prometía.

3. He escrito mi primer libro

Cierto, aún no le he publicado. Sigo trabajando mi mentalidad para superar ese miedo a una presentación pública, a unas posibles críticas feroces, a que ni siquiera mi madre termine de leerlo… Voy preparándome al tiempo que terminan de corregir y maquetar el libro. ¡Pronto podrás leerlo!

Para sentarme a escribir el libro tuve que superar creencias como que “yo no soy suficientemente bueno como para escribir un libro”, “soy demasiado perfeccionista y nunca lo acabaré” o “yo no soy creativo”.

4. He realizado el Camino de Santiago sólo.

Para mí, era un sueño (me encanta caminar por la naturaleza), y a la vez un reto importante por dos aspectos:

  • siempre me he considerado frágil físicamente, y varias hernias discales me lo recuerdan de vez en cuando. Por eso, hacer tantos kilómetros a diario y con una mochila en la espalda implicaba un riesgo elevado de tener que abandonar en algún momento. Aquí es donde mi nueva mentalidad me ayudó a superar el miedo al fracaso.
  • Nunca me gustó estar demasiado tiempo sólo. Siempre he vivido más hacia los demás que hacia mí mismo. Disfruto mucho de las relaciones personales… pero me cuesta empezar. Por eso ir sólo por la vida durante tantos días era todo un reto. Tuve que vencer la creencia de que “no tengo facilidad para conocer a gente y hacer amistades”.

5. He aprendido a vivir en pareja y a disfrutarlo cada día.

Puede que este punto no te resulte un gran reto, pero para mí, después de 40 años sin saber lo que es vivir en pareja, ¡te aseguro que lo era! Imagina las creencias limitantes y los bloqueos emocionales que tenía para haberme auto-saboteado durante años impidiéndome abrirme a vivir en pareja, algo que sí deseaba.

Todos hemos sufrido una primera ruptura emocional, y algunos tuvimos mucho conflicto con nuestra identidad sexual. Cada uno lo asimiló de una forma. En mi caso, durante años, por varios motivos, activé una mentalidad que me protegía de lo que para mí era un elevado riesgo: vivir en pareja y exponerme a un abandono.

Tras años de vivir en soledad, y los últimos meses en una isla paradisíaca, te puedes imaginar lo que ha supuesto para mí volver a Madrid y crear un hogar compartido. Si no hubiera cambiado mi mentalidad, estoy seguro de que mi relación habría sufrido demasiado. Antes, mi rigidez y mi exceso de análisis no me permitían ver que el amor es lo más importante, siempre.

En el próximo artículo te contaré quiénes han sido mis referentes: esas personas que han influido en que este año haya sentido la plenitud que te da el vivir tu pasión y el sentir que eres capaz de expandir ese “yo” limitado que nos mantiene en nuestra zona de confort. Si yo lo he conseguido, tú también puedes. ¡Muchas gracias por estar ahí!

Si te ha inspirado este artículo, compártelo con alguien que creas que le puede venir bien. 

Un abrazo,

Eduardo.